5 RECOMENDACIONES PARA CONTROLAR LA IRA

 

La IRA o la RABIA, una emoción difícil de atar. Os voy a dar 5 recomendaciones para controlar la Ira. 
Para ello hay que entrenarse, ser consciente de que existe y atajarla de la mejor forma posible.
 

¿QUÉ ENTENDEMOS POR IRA?

La ira es una de las emociones que se expresa a través de de la irritabilidad y que provoca unos cambios físicos muy característicos:
 Aumento de la presión arterial
 Aceleración del ritmo cardiaco
 Sudoración
 Tensión en los músculos
 Elevación de la respiración
 Situación que es difícil controlar.

La ira se puede expresar de muchas maneras: 
 
 A través del lenguaje verbal: con insultos, reclamaciones, elevación del tono, amenazas.
 A través del lenguaje no verbal: gestos, tensión en la cara, arrugas en el entrecejo.
 
Actos físicos: Agresión, dirigir el cuerpo en postura amenazante.
 
 
La ira, es una respuesta que da nuestro cerebro ante una situación o acto que se considera amenazante y con ella, se intenta huir de esa situación de peligro o reducir la frustración que se siente ante alguna circunstancia concreta.
Cuando sentimos esta emoción, perdemos capacidad de razonamiento,  de resolución de conflictos así como se ve mermada nuestra capacidad para  buscar soluciones a los problemas que nos surgen.
 
¿LA IRA ES LA HERMANA GEMELA DE LA RABIA?
 
Ira y rabia se sitúan en un continuo de la emoción, mientras la primera se considera más como un estado de tensión o de irritación, la segunda se caracteriza por ser mas explosiva, por tender más a la acción física.
 
La ira y la rabia por si solas no son emociones tan negativas, pues nos ayudan a afrontar los miedos y a vencer las frustraciones, del mismo modo que nos dan energía para actuar ante situaciones amenazantes.
Pero eso sí, si no la gestionamos bien, puede provocar un problema mayor, al hacernos reaccionar de una forma agresiva, que puede terminar dañando a la otra persona a la vez que nosotros mismos.
 
 
¿POR QUÉ SENTIMOS IRA?
 
Hay situaciones en la vida que nos producen ansiedad, miedo, inseguridad, frustración, expectativas no cubiertas, deseos insatisfechos, etc, y  que no somos capaces de afrontar con los recursos mentales de los que disponemos. 
 
De esta forma, la reacción o respuesta a esos estados, se manifiesta en forma de agresividad hacia el exterior como intento de protegernos. 
 
Pero no nos damos cuenta en ese momento, que lo que realmente estamos haciendo es empeorarlas, no solucionarlas y creando más problemas para el futuro. 
 
Por eso, aquí os voy a dejar algunas  5 recomendaciones para ayudaros a manejarla: 
 
1. Utiliza la técnica de la gota de agua. 
 
Esto es una metáfora, pero lo que trato de decir es que no dejes que el vaso de agua se llene, porque será fácil que tu reacción sea más descontrolada.
Resuelve cada problema que vaya surgiendo, de uno en uno, dando la importancia que tenga. No acumules aquello que te molesta de alguna persona o situación, afróntalo cuánto antes, así impedirás acumular todas las tensiones y reaccionar de una forma agresiva. 
 
 
2. Evitar las frustraciones internas y las inseguridades. 
 
Observate, ¿qué te preocupa? ¿qué te molesta de tu personalidad? ¿hay algo que desees conseguir y no puedes? 
 
Haz un inventario de que ocurre en tu interior, con ello lograrás reconocer y aceptar aquello que en un momento determinado te provoca ese estado de Ira, y aprenderás con ello a vencerlo sin agresividad o a aceptarlo.
 
3. Controlar las necesidades básicas de la vida (sueño, comida…)
 
Descansar bien y dormir las horas suficientes son un buen restaurador del mal humor.
 
Cuándo estamos cansados tenemos menos herramientas internas para manejar los impulsos, estamos mas agresivos y resistimos menos ante las situaciones adversas. 
4. Aléjate de aquello que te provoca Ira.
Cuándo notes que estás sintiendo ira, aléjate dentro de lo posible de la persona o situación que te impulsa a este estado. 
En ese momento, poco podrás solucionar, toma distancia, y cuando hayas logrado relajarte un poco, ya puedes volver a negociar aquello que más te interese de una forma más efectiva.
 
5. Utiliza la Meditación y la Relajación
A través de estas técnicas, el nivel de activación de nuestro cuerpo descenderá y con ello la respuesta fisiológica que nos hace tener la ira. Del mismo modo que la respuesta cognitiva será más positiva, porque con la meditación “enfriamos el cerebro” y lo preparamos en un punto cero para comenzar de nuevo.
Te recomiendo que utilices técnicas de relajación, para ello te remito al post siguiente: 5 ejercicios y técnicas de relajación que hacen que vivas mejor.
Os voy a dejar un vídeo que me gusta mucho dirigida por el Dr. Chopra, con ella podréis hacer una iniciación a la meditación de una forma muy fácil. 
 
 
ESPERO QUE CON ESTAS PEQUEÑAS RECOMENDACIONES
OS ENCONTREIS EN UN ESTADO MUCHO MÁS SANO,
MÁS FELIZ Y MÁS ARMONIOSO.