¿Eres imprescindible?

¿ERES IMPRESCINDIBLE?

Me despierto por la mañana y de pronto descubro que todos los que me rodean siguen su vida ¿Ya no me necesitan?

En realidad me doy cuenta entre el dolor y la angustia que nunca fui imprescindible para nadie y que el mundo puede seguir caminando sin mi.

¿ES ESO CIERTO? o ¿simplemente responde a una frase hecha que acuñamos como entidad verdadera?

¿Yo no tengo en mi vida gente que sea indispensable, necesaria, imprescindible? Por supuesto, que sigo respirando sin que esas personas estén, pero yo preferiría que estuvieran en ella, me gustaba más cuándo estaban cerca de mi.

Les pregunto a mis amigos, a mis familiares, a mi hijo….y me dicen que sí soy imprescindible para ellos. Nadie me va a poder sustituir jamás. Porque en realidad cuando una persona se va no deja un hueco que otra puede rellenar, ese vacío queda para siempre. Podremos llenar otro espacio, pero el lugar que alguien ocupó sigue estando ahí, mientras permanezcan nuestros recuerdos.

Pero llevamos tanto tiempo escuchando la frase de que “NADIE ES IMPRESCINDIBLE”, que hasta nos la hemos llegado a creer. He leído muchos artículos al respecto, que nadie es necesario, que todos podemos ser sustituidos…en realidad, a mi no me gusta que me sustituya nadie ¿y a ti?. Entonces prefiero seguir sintiendo que los demás me necesitan tanto como yo a ellos.

Pensar así me hace ser más persona, con mis cualidades propias e inigualables, y dejo de sentirme un número en serie, una letra del alfabeto, un robot a la que le cambian la pieza estropeada.

En realidad el sentimiento que tengo cuando alguien me dice esa típica frase es de pena, de pérdida de valor personal. Cuando yo la utilizo, también estoy quitando mérito a la otra persona que en realidad es única e irreemplazable.

Pueden pasar los años, pero acaso, aquel amigo o amiga que tuviste en tu infancia o adolescencia, no dejaron una huella en ti. ¿No eres tu tal como eres en parte a la influencia que esas personas ejercieron en ti aunque ahora ya no formen parte de tu presente? Decir que nadie es imprescindible es olvidar nuestro pasado, porque todos dejamos huellas.

Y que me dices cuando se habla de que fulanito o menganita no son imprescindibles en el trabajo y que se pueden sustituir fácilmente: ¿Dónde queda la dignidad, la experiencia, el alma puesta en el trabajo, los años de formación y el compañerismo vivido? Como vemos, esta frase NOS HACE MUCHO DAÑO…habrá muchas razones por las que me puedan despedir, pero si yo he dejado la piel en ese trabajo, nadie podrá reemplazarme, aunque la productividad sea la misma, porque en los trabajos, todos dejamos huellas emocionales que nadie más podrá hacer por ti.

¿Acaso unos hijos no necesitan a esa madre o padre que ha muerto, o no necesitamos de aquella amiga que se marchó y nunca más volvimos a ver?

No debemos confundir pues el hecho de ser imprescindibles y necesarios con la posibilidad de dejar ir a aquellas personas que no nos benefician o con las que simplemente ya no nos sentimos cómodos. Pero esas personas también dejaron huella en ti, por tanto han sido indispensables, y lo siguen siendo porque se compartieron muchas experiencias juntos y parte de ella quedó en ti.

Tampoco podemos confundir el ser necesarios para otra persona con el poder para dominarla o poseerla. Todos somos libres y tenemos que tomar las decisiones que más nos interesen en cada momento, siempre siendo respetuosos con los demás.

Debes darte cuenta, que SIN TI, la vida de otras personas no sería tan feliz. Por tanto, eres útil e imprescindible.

DICEN POR AHÍ QUE NADIE ES IMPRESCINDIBLE

PERO QUERID@ LECT@R DE MI BLOG, YO NO PUEDO 

VIVIR SIN TI.

Habréis podido observar que me gusta ilustrar mis post con cortos de animación. Éste que os dejo aquí me gustó muchísimo, porque demuestra de una forma muy tierna como todos somos imprescindibles.