EL ARTE DE LA SOLEDAD

 

Hay personas que han elegido vivir solas por varios motivos:

  • Por separación de la relación de pareja
  • Porque sus  hijos se han marchado de casa
  • Han perdido a la persona con la que vivía (familiar, amigo…)
  • No quieren vivir con sus padres
  • No les gusta tener compañeros de piso
  • ….

¿Pero que es la SOLEDAD?: Tiene diferentes formas de entenderse.

Por un lado, se puede ver como un elemento subjetivo, ya que a veces te puedes sentir solo aún estando acompañado, esta situación llega a producir mucha tristeza. Para la mayoría de las personas es la soledad más temida. Siempre se la ha relacionado con la depresión. No es algo natural, nadie nace solo, siempre acompañado de la madre, de la familia, de la pareja, hijos, hermanos….

Hay otra soledad elegida, de necesidad de reencuentro con uno mísmo, de pensar, de situarnos. Ese tipo de soledad nos provoca buenas emociones, porque nos hace crecer,  y sentirnos bien.

Hay soledades que vuelven a llenarse, como por ejemplo el cambio de pareja o la sustitución de amigos y otras que dejan un vacío que jamás llega nadie a ocupar, como la muerte de un ser querido.

Ayer una mujer maravillosa me contó una historia:

“Un día iba en mi coche con mi perro, y de pronto paré en un semáforo y vi a una mujer sola al volante en el coche de al lado. En ese momento sentí una soledad terrible, proyecté en esa mujer mis sentimientos, y ví que conducía sola, que posiblemente se dirigiría a algún lugar en la que nadie la esperaba, que abriría la puerta de su casa y no habría nadie dentro, cogería de su nevera la comida cocinada del día anterior que calentaría en el microondas, y se sentaría a comer con su bandeja, sola frente al televisor…”

¿HAY ALGUIEN QUE NO HAYA SENTIDO  ALGUNA VEZ  LA SOLEDAD?

Si bien la soledad es un sentimiento que todos hemos experimentado alguna vez. Hay personas que han aprendido a convivir con ella y otras que lo intentan y no lo consiguen, haciendo que la soledad les aplaste.

A veces damos a la soledad una dimensión psicológica equivocada, porque en contadas ocasiones estamos solos de verdad. El mejor antídoto contra la soledad es “sentirnos” rodeados y acompañados de personas, escucharlas y empatizar con ellas. En el trabajo nos relacionamos, en la tienda también, si voy a un parque termino hablando con alguien, en los bares, en la calle, en los viajes. Siempre hay ocasiones de establecer contactos, de relacionarnos.

Un medio muy de actualidad para salir de la soledad son las redes sociales a través de internet, no son pocas las parejas, amigos y personas que comparten casa, que se conocen por este medio. Yo conozco unas pocas y son muy felices. ¿Tú también conoces a alguien?

Es cierto, que las relaciones que se establecen a través de medios informáticos no siempre nos hacen sentirnos acompañados, y nos crean incluso más soledad. ¿Acaso no veis que todas las personas que salen en facebook, u otras redes sociales están felizmente acompañadas? Eso provoca un estado de depresión ante tu soledad aún mayor. “Todo el mundo se lo pasa bien menos yo, que estoy sola”. Un error, porque ni tú estás tan sola, ni todos los que salen tan acompañados se sienten menos solos a veces. Claro, pero eso no se va a publicar…¿que vergüenza no? No nos gusta dar pena…

Bueno, pues eso, que la soledad no es más que lo que interpretamos de ella. Y que de vez en cuando, la soledad es una gran aliada. Y para esquivarla están los amigos, y si no los tengo los busco, que seguramente hay mucha gente deseando tomarse un café o un vino contigo, por ejemplo Yo.

Os aconsejo que os releáis el cuento que escribí en el post siguiente: LA SOLEDAD DEL ÁRBOL.