HOMENAJE A LA AMISTAD

HOMENAJE A LA AMISTAD

HOMENAJE A AQUELLAS PERSONAS QUE ME HACEN FELIZ
Hoy quiero dedicar este post a todas aquellas personas que me rodean y me hacen feliz día a día: Mis Amig@s.
Con ello también incluyo a mi familia, como parte de este entramado de emociones felices que me regalan como agüita de mayo.
 
La Amistad: ¿Qué sentimientos me transmite? 
 

 
He encontrado un vídeo muy bueno, que tomo prestado para explicar lo que quiero transmitir. 
Después de verlo, desgrano del mismo varias emociones (ira, orgullo, felicidad, tristeza…).
Voy a centrarme en la FELICIDAD.
La niña de éste corto es una chica feliz, aún careciendo de dinero para comprar alguna planta al anciano vendedor, aún soportando la cara de enfado del mismo y a pesar de tener unos amigos que son un poco “destroyer”. Entonces, ¿por qué es tan feliz?  
Muy sencillo: Porque tiene amigos que comparten con ella su vida.
A partir de esta felicidad y positividad que irradia por todos los poros de su piel, es capaz de conseguir que el anciano se haga su amigo y se convierta en una persona más encantadora y menos triste y furioso.
Porque el personaje del abuelo, lleva una vida aburrida, triste y solitaria. La alegría de esa niña logra sacarlo de ese estado de abatimiento personal, y comienza a dar más importancia a lo humano que a lo material.
 
Pués bien, yo me pregunto: si sonreímos y nos mostramos tal y como somos, en nuestra esencia, con la sencillez y humildad que la vida nos da cuándo somos niñ@s, podemos reflejar ese sentimiento en cualquier persona por muy hosca que al principio nos parezca. 
 
Quiero decir, que la felicidad se transmite a las personas que te rodean y que al final, ese sentimiento te salpica. 
 
Si damos amor, recibimos amor.
Si damos odio, recibimos odio. 
 Si damos amor, recibimos amor. Si damos odio, recibimos odio.
Me diréis que no en todos los casos esto es así y estáis en lo cierto.
Si das amor, no siempre recibes amor, pero si das odio, sí que recibirás odio (que se reflejará en cualquier ocasión). De todas formas, cuando transmitimos amor y éste no es correspondido, lo que no podemos permitir es que las personas egoístas, pesimistas, tensas…etc,  nos hagan cambiar ese ánimo alegre y confiado. 
 
Yo eso lo decidí hace años.
 
 Hoy cuándo estoy frente a alguna de ellas, me pongo aceite por el cuerpo, pongo mi mejor sonrisa…y me propongo el reto de conseguir sacar esa mirada amiga de la persona que tengo enfrente. Y cuando no lo consigo, pues…..
….sigo dando lo mejor de mi….