Ser madre no es solo un día.

Se celebra el día de la madre el primer  domingo de Mayo de cada año.

Este día siempre me ha generado dudas respecto a su celebración, pues se dice que es el “dia de marketing para grandes almacenes”.

Curioseo un poco por la “Wiki” y esto es lo que me encuentro:

“Las primeras celebraciones del Día de la Madre se remontan a la antigua Grecia, donde se le rendían honores a Rea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades.”

https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_la_Madre

Es cierto que somos madres en cada momento de cada año y no de cada vida, porque una seguirá siendo madre incluso cuándo ya nos hayamos ido. ¿Acaso no sigues pensando en tu madre aunque ya no esté? ¿No sigues reproduciendo los valores y enseñanzas que ella te enseñó? 

Mi madre seguirá siendo madre aunque no esté, mientras que mi memoria la recuerde porque yo soy gracias a ella, que me dio la vida, me alimentó, jugó conmigo, me enseñó a vivir, a tener ilusiones y esperanzas, a sobrellevar los malos momentos y aprender a vivir y disfrutar de los buenos. Me deja su hombro para que llore cuándo lo necesito y me da besos y abrazos en mis peores momentos, lo mejor de todo, es que lo hace sin juzgarme.

Soy de las afortunadas en poder decir que mi madre está viva, y que sigue siendo un pilar fundamental para mi. Con ella he aprendido a identificar mis emociones y a comprender que cada una de ellas es necesaria para vivir. Y me encanta como ríe, su alegría que me contagia y su poder de hacerme creer diosa del Olimpo. Es una mujer muy valiente que se supera día a día, no hay más que verla, cada vez más guapa, más sabia, más inolvidable.

Este homenaje es mi regalo para el día de hoy. Gracias mamá por estar ahí siempre. Te quiero y te admiro.