LLUEVE FUERA, LLUEVE DENTRO

Dias de lluvia en la calle, pueden ser la oportunidad para disfrutar de nosotros mismos.
Siempre he asociado la lluvia con la melancolía, la nostalgia y la paz interior, acompañándola de un buen libro y una mantita en el sofá.
 
La lluvia es una gran aliada nuestra, nos limpia el ambiente y también purifica la mente. Ayuda al recogimiento interior y colabora para que podamos mirarnos hacia adentro de forma introspectiva. 
LLUVIA Y SONIDO:

 
No solamente las gotas de la lluvia purifican el ambiente exterior y limpian el interior, sino que también nos acompaña el sonido de la lluvia, que tanto relaja, creando un ambiente positivo, la podemos usar como herramienta terapéutica, ya que es un ruido aleatorio y constante que mejora los procesos cognitivos, la concentración y el estado de ánimo.
 
ESTRÉS BAJO LA LLUVIA
 
Lo anterior lo digo desde el punto de vista de tener la suerte de ver llover desde los cristales de nuestra casa, con la manta y el libro,  otra cosa muy distinta es tener que salir a la calle con la lluvia (para ir a trabajar, para recoger a los hij@s del cole, para ir a hacer la compra, para llevar a tus padres al médico…), aquí si que esto se puede vivir como una causa más de estrés en nuestras vidas. Llevar el bolso, el abrigo, la compra, el paraguas…son causas de malestar que nos provoca un cansancio inmenso. Pero no es la lluvia la que provoca este estado, sino nuestra forma de vivir esos momentos. Es cierto que los cambios climáticos, como cualquier otro tipo de cambios es causa de desestabilización emocional. Se asocia el sol con alegría y la lluvia con tristeza y melancolía.
Y digo yo, ¿acaso la melancolía y la tristeza no son beneficiosas también para la salud? Dejo aquí la pregunta porque la respuesta se merece un post para ella sola. 
 
LLUVIA Y LOS NIÑOS
 
Luego tenemos la otra visión de la lluvia, la de los niños, supone la oportunidad de poder saltar en los charcos con las botas de agua, ponerse un chubasquero y coger el paraguas… es lo más divertido del mundo y nunca debemos impedir que se mojen un poquito o que se llenen los pies de agua, no hay sensación de mayor libertad. Si no lo creéis, podéis ver este precioso vídeo que he tomado prestado. 
 
LLUVIA Y AMOR
 
Y claro, la lluvia también es una gran aliada para el amor. Ahí tenemos los mejores besos de cine bajo la lluvia: El hombre tranquilo de John Ford;  Desayuno con Diamantes de Black Edwards; Match Point de Woody Allen; Cuatro bodas y un funeral de Mikel Newell por poner algunos ejemplos. 
Os dejo una escena que me emociona siempre de la película “El diario de Noa” de Nick Cassavetes. 
 
 
 No hay nada como un beso bajo la lluvia, cuando esto ocurre, la sensación es magnífica, no eres capaz de sentir que te estás calando hasta los huesos.

Lo que está muy claro, es que la lluvia causa efectos en las emociones de las personas.

Termino este post con la escena de la película “Cantando bajo la lluvia”.  

Os la dejo aquí, para que podáis reflexionar sobre ella:

¿Qué efectos puede producir la lluvia en nuestro estado de ánimo?

¿Puedo ser feliz bajo la lluvia, es decir, el estado de felicidad está dentro o fuera de mi?

Algún día me lo contáis, ya sabéis que siempre me interesa vuestra opinión, podéis dejarme un Comentario, estoy interesada en que me comuniques tu sentimiento ante la lluvia.