5 FORMAS DE DISFRUTAR EL OTOÑO

Ha llegado el Otoño y las hojas de los árboles se caen, porque su actividad disminuye.

Esto es debido a la necesidad de las mismas para adaptarse a la carencia de nutrientes de unos suelos que están más helados y con menos horas de sol. Lo que en realidad hacen es desprenderse de las hojas, que consumen más de lo que producen.

De esta forma, los árboles eliminan aquello que no les sirve y es de es así como se van renovando con hojas nuevas cuando el sol vuelve a brillar y el suelo está más fuerte. 

Las personas, como seres vivos, vivimos un proceso similar en esta época del año. Nos sumergimos en un estado de animo basado en  nuestro repliegue interior.
Nos permite además, conectar con la familia, el hogar, nos invita a pensar en cambios que queremos introducir en nuestras vidas. Comenzamos un proceso de limpieza interna, eliminando de este modo aquello que nos produce malestar, de forma similar a como los árboles eliminan sus hojas. 
 
Por eso, es un buen momento para pasear con tranquilidad, pensar en nosotros mismos, y ordenar todas las ideas que el loco verano nos desordena. 
A mi me gusta mucho el Otoño y por eso os dejo aquí 5 formas de disfrutar del mismo.
 

PARA DISFRUTAR DEL OTOÑO:

1. PASEOS POR EL CAMPO.
El campo está precioso en otoño, nos invita a la reflexión interior y a la confidencia entre amigas. Nos reporta beneficios para el cuerpo y para el alma. Respiramos aire puro y limpio que nos permite eliminar toxinas y aporta oxigeno a nuestro cerebro, con lo que las ideas se aclaran mejor.  
Con los paseos, alimentamos la vista al observar diferentes paisajes con una gama de tonalidades impresionantes.  Entramos en contacto con la naturaleza y eso tiene un efecto desestresante, nos hace tener una visión más amplia y nos engrandece el corazón.
Si paseamos solas, nos permite pensar en intereses personales, nos aclara las ideas y nos hace ver una gama amplia de posibilidades a elegir. 
Si lo hacemos con amigas, nos ayuda a hablar, a expresar emociones y contarselas a otra persona, nos reímos más compartiendo anécdotas y experiencias y eso ejerce un efecto muy beneficioso para nuestro estado anímico y físico.
 

2. DEJA CAER AQUELLO QUE TE DAÑA.
De la misma forma que las hojas caen para que el árbol se libere de aquello que no necesita, las personas necesitamos también eliminar aquello que nos hace daño y que no necesitamos. 
El otoño es un buen momento para deshacerse de ideas negativas y comenzar a crear nuevos patrones de pensamientos constructivos. Escucha a tu yo interior para comprobar cuales son tus necesidades y tus carencias, es así como podrás iniciar nuevas experiencias, y experimentar emociones más positivas. Elimina aquellas emociones negativas que hacen que pierdas tu tiempo y tu energía porque esto te desgasta como persona y aporta muy poco a tu vida. 
También es buen momento para dejar ir a esas personas que no te aportan nada, son las llamadas “vampiros energéticos”, son personas manipuladoras que únicamente buscan saciar sus necesidades aunque para ello tengan que dañarte. 
3. TIEMPO PARA LA INSTROSPECCIÓN

En Otoño tenemos menos horas de sol y por tanto más tiempo para el recogimiento, para la vida en el interior. Este tiempo hay que  aprovecharlo para mirarnos hacia adentro, observarnos y analizarnos a nosotros mismos. Podemos pensar que es aquello que queremos, realizar planes personales, propuestas nuevas. 

En esta época, al tener menos luz, salimos menos a la calle, quedamos menos con los amigos y pasamos más horas de soledad y por tanto podemos pensar más en nuestro estado interior. 

Hazte las siguientes preguntas: ¿Quien soy? ¿Qué quiero hacer en mi vida? ¿Cómo me encuentro? ¿Cuales son mis emociones? Anótalas en un papel y guardalas en un lugar para poder comprobarlo al año siguiente y así verás tu evolución en ese año. Es un ejercicio muy emocionante…os lo aconsejo. 


4. MOMENTOS PARA COMPARTIR EN EL HOGAR

Estamos en un buen momento para poder recogernos en casa. Estar más cerca del hogar, compartimos más momentos con la familia. Podemos realizar muchas actividades dentro de la casa, como por ejemplo: jugar con mi familia a juegos de mesa, leer cuentos, ver películas juntos, hacer manualidades, organizar cenas con amigos. 

Volviendo al símil de las hojas de los árboles, que al caer los dejan más despejados, las casas también necesitan limpieza, eliminar aquellos objetos que no utilizamos, despejarla de cosas inútiles nos hará sentirnos mejor y nos ayudará a ver las cosas con mayor claridad. Todos esos objetos que no utilices, puedes regalarlos, donarlos o tirar aquellos que ya no uses. Al despejar la casa, despejarás también las ideas y simplificarás tu vida para centrarte en aquello que realmente tiene importancia. 
5. ALIMENTAR EL ALMA

Concede a tu vida algún momento de espiritualidad, no importa la religión o la creencia que tengas, pero la espiritualidad es necesaria para alimentar el alma, de la misma forma que la comida nos alimenta el cuerpo.

¿Cómo puedo encontrar esos alimentos para el alma? Yo los encuentro en muchas cosas y con diferentes actividades: la meditación, la contemplación, observar cosas bellas, el silencio, la música, la reflexión, la lectura, la charla con amigas…todas esas cosas alimentan mi alma, y aumentan mi espiritualidad.   
Hay otras formas, cada uno deberá encontrar la suya propia, y es recomendable que se haga, porque te sitúa en un plano emocional diferente. 

Por eso, el otoño, es un buen momento para darle a tu alma un espacio para crecer y desarrollarse, es de este modo, como podrás echar raíces profundas y aumentar tus ramas hasta que lleguen al cielo.


 


Y después de leer este post, ¿alguien se apunta conmigo a dar un paseo por el campo?